Deportes sobre ruedas

21 05 2012

Una de las cosas que más me llamó la atención al llegar a Argentina es el gran desarrollo de los deportes sobre patines entre mujeres. En Buenos Aires es normal encontrarse todos los días a chicas que van o vuelven de entrenar hockey, y mucha gente que he conocido lo ha practicado en algún momento de su vida (como nosotras en España con el baloncesto o, en menor medida, el balonmano). Una chica del equipo juega a un deporte denominado roller derby. El roller derby nació en los años 20 del siglo pasado en EE.UU., ahora mismo se juegan más de 1.200 ligas amateur en el mundo y se estima que para las Olimpíadas de 2020 será deporte de exhibición. El caso es que le pedí a Paula (Tana) que me contara de qué va, porque no había escuchado nunca hablar de ello, y tenía la ligera idea de que consistía en “patinar y pegarse”.

Hace unos días fui a ver un partido de roller derby a una cancha en Medrano y Costa Rica (zona Palermo). Se trata de un deporte de equipo, de bastante contacto. Un partido dura una hora, separado en dos tiempos. Juegan 5 jugadoras por cada equipo, una que hace de capitana (jammer*) y 4 que forman fila paralela (bloqueadoras). El juego consiste en que las dos filas (ligeramente separadas) comienzan a patinar y a girar sobre la pista (ovalada), mientras las dos capitanas, que han partido detrás del resto, han de tratar de atravesar las dos líneas. Así, las jugadoras que forman las filas tratan al mismo tiempo de defender a su capitana y atacar el avance de la capitana del equipo rival. El equipo consigue puntos cada vez que su capitana adelanta a una rival, y una vez que una de las capitanas adelanta al bloque se encarga de dirigir todo el bloque por un periodo máximo igual a lo que dura el jam (dos minutos). Es decir, el manejo de los tiempos y las estrategias son vitales (vamos, que no es solo patinar y pegarse).

Para saber más sobre el juego aquí está el link de wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Roller_derby

En España es un deporte que está empezando (en febrero de 2012 se jugó el primer partido del roller derby español en Tenerife). Supongo que no tardará mucho en expandirse.

Según la wiki (que ya sabemos que no es una fuente) es un deporte muy asociado a la “tercera ola feminista” (más o menos la asociación es que “si haces roller derby eres punk, y si eres punk eres riot grrrl y, por consiguiente, third wave feminist). La verdad es que no estoy de acuerdo por lo que he visto por ahí y otros artículos que he leído: es gente que le gusta patinar y los deportes de equipo, por lo que encuentran en el roller derby la mezcla perfecta.

 

Muchas gracias a Nicolás Kremenchuzky por las fotos

* Actualizo (22/05/2012):  no siempre la jammer es la capitana





Boulogne Sur Mer

15 05 2012

El sábado pasado tenía comida en Bolougne Sur Mer, una localidad a las afueras de Buenos Aires en la que vive Alejandro. Boulogne Sur Mer queda a 16 km de la ciudad, en el partido de San Isidro. Tiene unos 75 mil habitantes, y en ella falleció el padre de la patria argentina, el General San Martín.

Alejandro nos había prometido un guiso argentino. Así que allá nos fuimos Gaby con Humberto (su marido, también mexicano) y yo. Mónica no pudo venir porque tenía universidad y del resto (Laura y Grisel) no hemos vuelto apenas a saber.

Ale nos hizo unas lentejas para chuparse los dedos y nada que ver con las españolas. Repetimos dos cuencos (ricas y con fundamento). Lo acompañamos de cerveza mexicana, pan de cebolla y queso. Vamos, una delicia de día.

También cómo no nos preparó unos ricos tragos y chupitos de colores de la bandera mexicana (jejeje). La verdad es que entre eso y que Alejandro se curró una lista de música que incluía desde lo mejor de México (Gaby se las sabía todas) hasta Serrat (donde más duele), fue genial.





Feria del Libro de Buenos Aires (segunda parte)

8 05 2012

El pasado domingo era el último finde de la Feria del Libro. Quedé con Brezo para ir a dar una vuelta. Nuestra idea era ir a ver a Quino (pensé en ir a ver el día que fue Carlos Fuentes, una pena). Fuimos con la firme determinación de ¡expropiar a Quino!  (bueno, en realidad, queríamos que nos firmara, ¡como todos!).

El caso es que Quino ya no tiene 20 años, por lo que repartieron 100 papelitos para las cien primeras personas de la cola (entre las que no nos encontrábamos, aunque hubiéramos estado algo más de una hora esperando). Así que nos quedamos con las ganas de charlar un poco con él y que nos firmara una Mafalda.

Y bueno, no nos íbamos a ir sin….¡expropiarlo!

Luego dimos una vuelta entreteniéndonos en algunos de los stand (Paidós, por ejemplo, donde pude ver varios libros de Pensamiento Lateral que me interesan últimamente).





Feria del Libro de Buenos Aires (primera parte)

23 04 2012

El día del derby en el Camp Nou fuimos Brezo, Gaby, Humberto y Peter, un chico de la Embajada de ¿Dinamarca? A ver el partido a El crónico, un bar en Plaza Serrano del que nos hemos hecho asiduos en los partidos importantes. Tras la decepción de la derrota, nos fuimos Gaby y yo a la Feria del Libro de Buenos Aires, donde habíamos quedado con otros de portugués (Alejandro y Mónica); se trata, en teoría, de la feria del libro más grande del mundo (de habla hispana). Y…es que sí. Claro que nunca me había imaginado una Feria del Libro distinta a la que Madrid me tiene acostumbrada. Pero no desmerece, ni mucho menos. Es francamente mejor (menos humana, pero más Feria). Voy a volver a ir (al menos una vez más), porque me encantó, está llena de stands, actividades, zonas para niños,….

Y bueno, qué decir, si nada más entrar nos asaltó el Principito

Gaby nos invitó a cenar tras la feria. Mónica se fue porque tenía un cumpleaños, pero Alejandro y yo nos fuimos con ella. Nos preparó un bifé con verduras de caerse de la silla.





Y si amanece por fin y el sol incendia el capó de los coches

15 04 2012

Este fin de semana aproveché y me sumé a algunas salidas del equipo. El viernes fuimos a ver una peli del Festival de Cine Independiente (BAFICI) en el Anfiteatro de Parque Centenario.

Al día siguiente vamos a una fiesta por el centro, en una antigua iglesia reconvertida en boliche. La entrada cuesta 25 pesos (4,30 euros) e incluye consumición. Las cervezas cuestan 1,75 euros y las copas 2,6 (barato y malo). Ambiente de modernos en una fiesta bizarra (tenían castillo hinchable y futbolín dentro), pero igual me lo pasé bien.

Cuando vuelvo para casa, pasando por Corrientes amanece:





La última fiesta del Embajador

21 03 2012

El jueves 16 el Consejero, Brezo y yo fuimos a un evento en el Distrito Tecnológico de Buenos Aires (como el 22@ de Barcelona) al que va Mauricio Macri, en Parque Patricios. El Distrito Tecnológico busca, desde su creación, en 2008, la promoción de empreas de tecnologías de la información y las comunicaciones en la ciudad. Las empresas que se radican tienen ventajas fiscales, tanto a nivel empresa como a nivel empleados. El evento celebraba que ya habían llegado al centenar de empresas en el distrito. El trato del Centro de Atención al Inversor del Gobierno de la Ciudad es exquisito.

El sábado tuve día gafapasta y me perdí en librerías de Corrientes. También me dio tiempo a llegar al MALBA a ver El Estudiante (muy recomendable).

El lunes estuve enferma, fatal, no fui a trabajar. El martes era la fiesta del Equinoccio (es la fiesta cultural de carácter anual que celebra la Embajada de España en Argentina, que coincide –obviamente- con el cambio de estación y  en la que se premia a una figura importante de la cultura de alguno de los dos países: el año pasado el premiado fue Sabina, este año el director de cine, ganador de Goya y Oscar, Campanella).

Martes de muerte en el trabajo. Me encuentro regular y no debería ir a la fiesta. Pero pienso que podrían aparecer Serrat y Sabina, que están en Buenos Aires haciendo muchos conciertos en Luna Park.

En la fiesta, aparte de Campanella están Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia, Federico Luppi o la española Sara Casasnovas  (que actuó en Hospital Central).

Al final, como no podía ser menos, me lo pasé genial.





5 meses y medio

17 03 2012

En 5 meses y medio da tiempo a muchas cosas: a refrescar conocimientos que creía olvidados (y, en parte, lo estaban), a conocer gente de diversos países, a viajar, a aprendés portugués (a buen ritmo, ¡en nivel intermedio ya!), a aprender todos los días algo en el trabajo. A empaparme de algunos sectores de la economía argentina. A interesarme por la política de un país que no es el mío, y que me preocupen las cosas como si fuera el mío. A disfrutar del verano porteño (lo bueno: ver las últimas jacarandas en flor, la luminosidad distinta por esta parte del mundo, la gente tomando el sol en cualquier plaza, las piletas a tope, los asados – cómo no-; pero también lo malo: los medios de transporte sin aire acondicionado o las tormentas tropicales, inesperadas y violentas).

Cinco meses aquí para olvidarme un poco (pero poco) de la deuda soberana, la prima de riesgo, los datos de INE, la población desocupada, las luchas políticas (PP, PSOE, Sorayas, y todo el etc. imaginable).

Y, sobre todo, cinco meses para ver el mundo desde el lado contrario, desde “abajo a la izquierda”, desde una región donde el optimismo y las ganas de emprender priman y rigen cualquier iniciativa. Giremos la cabeza hacia los países emergentes: con todos sus defectos (que los hay: graves y numerosos) , sus virtudes, y la capacidad de crecer que se manifiesta cada día. Nunca tuve ocasión de vivir el crecimiento de sectores que ya conocí desarrollados en Europa. Nos hemos creído que los derechos sociales, las infraestructuras (ejemplo reciente) o los comportamientos democráticos vienen de fábrica. Y no… son cosas que hay que ganarse en el terreno de juego.








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